Me considero una persona trabajadora y emprendedora. Mi mayor capital personal radica en mi compromiso y responsabilidad con un trabajo, no importa cuál sea. 

No siempre hice lo que me gustaba en el ámbito laboral. Pero siempre cumplí con mi tarea de la mejor manera porque es una bendición tener un trabajo. Toda la vida fui curiosa, sociable, me interesaba conocer otros mundos y otras cosas. Aprendí mucho de muchas personas. Cada lugar donde trabajaba sabía que era un medio para lograr otra cosa, y que podía aspirar a más… siempre.

 Además, soy lectora voraz y autodidacta de temas que me interesan. Vengo leyendo y estudiando sobre la personalidad humana y sus relaciones hace casi dos décadas, y entonces encontré la Grafología –carrera que hice de manera oficial en mi país con un programa de veinticinco materias–y me metí en un mundo fascinante. Poder ver como hablamos de nosotros mismos aun sin hablar, sólo con la escritura, realmente me entusiasmó y sigo maravillándome con cada nuevo escrito que veo.

 Esto de mirar lo que escribe la gente no es nuevo para mí, de pequeña me encantaba mirar las cartas y postales que llegaban de mis familiares de Uruguay. Y allí descubrí que la forma de las letras y el estilo de escritura de mis tías era idéntica al de mi madre.

 

También tuve acceso a la firma de abuelos maternos y observé el mismo estilo, la misma impronta personal. A propósito de esto, muchas veces me encuentro con casos de personas que tienen la misma firma de un padre, un abuelo y eso responde a cierta admiración, lealtad o identificación con esa figura. Luego vemos qué tipo de identificación (positiva o negativa) para determinar cuestiones importantes en la personalidad y en la vida de quien llega a la consulta.
Pero creo que no solo mi curiosidad y mi afición a la correspondencia me trajeron aquí….busque también un método con el cual ayudar a los demás a conocerse a sí mismos y ver con que herramientas cuentan para lograr sus anhelos…

  

Hay una frase que dice que “la fórmula del Éxito es 99% transpiración y 1% Inspiración”. Y en mi casa vi que esa fórmula se aplicaba pero sin ese resultado. Mi familia de origen «cruzó el charco» posiblemente con un sueño grande, sobre todo mi padre , que vio a la Argentina como una tierra de oportunidades (y no se equivocó), dejando atrás afectos y cosas materiales en busca de algo nuevo o quizás mejor que lo que ya tenía en su tierra natal.

  

Entonces, ¿qué pudo haber pasado?

 Paso principalmente la falta de recursos internos para conectar los sueños con la acción. Y creo que eso y mucho mas hizo que me hiciera una obsesiva en la observación de las personas, sus conductas, y entendí que muchas personas no logran lo que buscan porque les falta aprender a gestionar sus emociones, les falta ese «Conócete a ti mismo» que te permite tantas cosas…

 

Entonces con todo eso, y mi afán de ayudar a otros a crecer y transformar sus vidas, fui sumando herramientas #Coaching #PNL # Psicogenealogía #Neurociencias #Liberacióndelamemoriacelular, que me enseñaron a mirar cada historia y cada intención de una manera diferente, por eso soy una convencida que todo lo vivido puede resultar en fuente de inspiración para una profesión, o sencillamente para contribuir al mundo en algo.

 

Yo se que si te ayudo a cambiar tu propio mundo, harás lo mismo con tus hijos y ellos con los suyos… y de a poco podremos cambiar una sociedad, por ejemplo. Entre todos, con cada actividad que hagas.

Es decir que toda esa transpiración e inspiración se puede unir para algo mayor a nuestra propia existencia.

¿Qué te parece?

 

 Gracias por leer, si te inspiró y puedo ayudarte o ayudar a otros….comparte.

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 Gaba